Fieles, autoridades y artistas protagonizaron una emotiva representación de la Pasión de Cristo, con fuerte carga espiritual, rescate histórico de reliquias y un mensaje de fe, unidad y esperanza para toda la comunidad sanjuanina.
La ceremonia contó con la presencia de funcionarios del Gobierno provincial, autoridades municipales entre ellas la intendente de la Capital, Susana Laciar, concejales y representantes de diversas instituciones, además de una importante concurrencia de vecinos que se acercaron a compartir esta significativa jornada religiosa.
Durante el acto, se puso en valor la historia de las reliquias de la Santa Cruz que se conservan en la provincia. Según la tradición, estas reliquias tienen su origen en el hallazgo de la cruz de Cristo en la antigüedad, cuando un milagro permitió identificar cuál de las tres cruces encontradas pertenecía a Jesús. Parte de estos fragmentos habrían llegado a San Juan en el siglo XIX, como símbolo de fe y comunión con la Iglesia universal, gracias a gestiones del primer obispo local, Fray Justo Santa María de Oro.
Uno de los momentos más impactantes de la noche fue la representación artística de la crucifixión, a cargo de una academia de patinaje, que ofreció una puesta en escena acompañada de música y relato, generando un profundo clima de reflexión entre los presentes.
La celebración también incluyó oraciones por la unidad de los cristianos, la paz mundial y el acompañamiento a quienes atraviesan situaciones de dolor, enfermedad o injusticia. En un mensaje cargado de espiritualidad, se invitó a los fieles a renovar la fe y a recibir la gracia del amor de Dios en sus vidas.
De esta manera, San Juan volvió a vivir con intensidad una de las fechas más importantes del calendario litúrgico, en una jornada que combinó tradición, historia y expresión artística en el corazón de la provincia.

































