El reconocido músico uruguayo Rubén Rada murió este miércoles 26 de agosto a los 83 años, luego de permanecer internado durante varias semanas a raíz de una neumonía que posteriormente derivó en distintas complicaciones.
La noticia fue confirmada por su familia a través de las redes sociales del artista. Según informaron sus allegados, Rada falleció alrededor de las 15.30, después de atravesar un delicado cuadro de salud durante el último mes. Sus familiares agradecieron las muestras de afecto recibidas y el acompañamiento de los profesionales que estuvieron a cargo de su atención.
La partida del artista generó una profunda tristeza en el ambiente cultural de Uruguay y Argentina. Rada continuaba vinculado a la música y tenía previsto volver a los escenarios en octubre junto a Tótem, una de las bandas más importantes de su trayectoria.
Nacido en Montevideo el 16 de julio de 1943, Rubén Rada desarrolló una carrera de más de seis décadas como cantante, compositor y percusionista. También incursionó en la actuación y la conducción, pero fue especialmente reconocido por su aporte al candombe, género que llevó a fusionarse con el rock, el jazz, el pop y la música brasileña.
Sus comienzos estuvieron ligados al carnaval uruguayo y posteriormente integró agrupaciones históricas como El Kinto, considerado uno de los grandes impulsores del candombe beat, y Tótem. También compartió proyectos musicales con Opa y los hermanos Hugo y Osvaldo Fattoruso.
Argentina fue otro de los escenarios fundamentales de su carrera. Durante la década de 1980 logró una importante popularidad y editó diferentes trabajos que ampliaron su reconocimiento en el país. Entre sus canciones más recordadas se encuentran “Rock de la calle”, “Blumana” y “Candombe para Gardel”.
A lo largo de su extensa trayectoria recibió importantes distinciones. En 2011 obtuvo el Grammy a la Excelencia Musical, mientras que en 2014 fue reconocido con la Medalla Delmira Agustini, otorgada por el Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay.
Con la muerte de Rubén Rada, la música latinoamericana pierde a una de sus figuras más representativas. Su legado, marcado por la innovación y la difusión del candombe, permanecerá vigente en varias generaciones de músicos y en el público que acompañó su extensa carrera.